Al comenzar un negocio online, bien sea ofreciendo nuestros servicios o vendiendo productos, te encuentras con la duda de si debes aplicar IVA, cuál aplicar, impuestos que presentar,… por lo que voy a explicar cuál es la fiscalidad de los negocios online.

No te preocupes que no es tan complicado como aparenta, y hay una herramienta que facilita esta labor.

¡Comenzamos!

 

Pasos previos en la fiscalidad de los negocios online

¿Darse de alta como autónomo?

Teniendo en cuenta que aquí no estamos hablando de un blog, sino de una web donde ofrecemos nuestros servicios y productos o una tienda online donde estamos vendiendo productos propios o de terceros, mi obligación es decirte que tienes que ser autónomo

Otra cosa es que prefieras arriesgarte hasta que el negocio empiece a tener ganancias, y entonces darte de alta, pero tienes que saber que te expones a una sanción y a pagar las cuotas de autónomo atrasadas a la Seguridad Social.

Ya hablaré en otro post sobre el tema de las cooperativas, pero bueno, ya sabes que el Gobierno nos las está aceptando, y ha cerrado Factoo, aunque la decisión de Empleo está recurrida.

Y si lo que tienes es un blog que monetizas a través de publicidad y afiliación, no sigas leyendo aquí, porque sólo vas a conseguir liarte más. Mejor lee el post la fiscalidad de un blog.

 

Alta en Hacienda

Y va sin interrogación porque sí o sí tienes que darte de alta en Hacienda (no hay que confundirlo con ser autónomo, que eso tiene que ver con la Seguridad Social)

Por lo que antes de iniciar el negocio tienes que rellenar el modelo 036 o el 037 de alta en Hacienda en el censo de empresarios, profesionales y retenedores.

Si vas a vender tus servicios y productos a clientes de otros países de la Unión Europea, te recomiendo que te des de alta con el modelo 036 para así poder darte de alta en el registro de operadores intracomunitarios (ROI).

Luego te explicaré qué es  el ROI.

 

Los impuestos que afectan a tu negocio online

IVA

El IVA (impuesto sobre el valor añadido) es una carga fiscal que recae en el consumidor, y tú vas a hacer el encargado de recaudarlo para luego dárselo a Hacienda.

Por lo tanto, siempre tienes que aplicar a tus productos y servicios el IVA, que en España actualmente es del 21%, sin importar que el cliente sea un profesional o un consumidor final.

Pero (sí, hay un pero), hay situaciones en las que no va a ser así, y son las siguientes:

 

Impuestos digitales

Cuando estés vendiendo un producto digital y el comprador no se encuentra en España, vas a tener que aplicar el IVA que esté vigente en el país del comprador y periódicamente abonar el impuesto recaudado en la correspondiente administración (tranquilo/a que está la ventanilla única para eso)

Pero ojo, es exclusivamente para los productos digitales, así que voy a aclarar a qué se refiere.

Es un bien no físico que puede comprarse a través de internet y donde el autor, una vez que lo ha creado, ya no interviene más, es una venta automatizada Por lo que estarían incluidos:

  • Música para descargar
  • Ebooks
  • Curso en formato pdf o vídeo, pero siempre que no tuviera tutoría
  • Software
  • Videojuegos
  • …..

 

Creo que ya te has hecho una idea, ¿no?

Pues si en tu negocio vendes un ebook y tu cliente es de Francia, vas a tener que aplicar el IVA de Francia (actualmente es del 20%), y además tendrás que tener 2 pruebas no contradictorias que establezcan la localización del comprador y guardar esos datos durante 10 años. Estas pruebas pueden ser:

  • Dirección de facturación
  • Dirección IP
  • Localización del banco a través del que ha pagado
  • País de la tarjeta SIM
  • Localización de la línea fija donde compra

 

Creo que ahora mismo has entrado en pánico si estás vendiendo productos digitales en tu negocio online. Pero que haya calma porque existe una herramienta de facturación online que hace todo este proceso por ti, y que además guarda 3 pruebas: la dirección de facturación, la dirección IP y el país de la tarjeta de crédito.

Esta herramienta de facturación es Quaderno, y desde luego si vendes productos digitales la tienes que tener incrementada en tu negocio sí o sí. Además es muy sencilla de utilizar y envía automáticamente la factura al cliente tras la compra.

¡Una maravilla!

 

Facturación online

También te sirve para llevar toda la contabilidad y facturación de tu negocio online aunque no vendas productos digitales.

 

Registro de operadores intracomunitarios (ROI)

Este aspecto te va a afectar si vendes tus productos o servicios a otros profesionales, porque te vas a olvidar del IVA. Además es obligatorio cuando realizas transacciones comunitarias.

Pero recuerda lo que te dije, tienes que darte de alta en Hacienda con el modelo 036 y marcar la casilla de alta en el registro de operadores intracomunitarios, para que te asignen el NIF-IVA (VAT), porque vas a tener que indicarlo en todas las facturas.

Para ahorrarte el IVA en tu factura a otro profesional, éste también debe estar dado de alta en el ROI, y tendrás que consultar la validez del NIF-IVA que te facilite en el Censo VIES.

Si no es así, sí tendrás que aplicar el IVA normal, como si tu cliente estuviera en España.

 

Recargo de equivalencia

Esta excepción te va a afectar siempre que seas un comerciante minorista que vende productos al cliente final sin realizar transformaciones sobre este producto.

Es decir, si tienes una tienda online donde vendes los productos que has adquirido previamente de tus proveedores tal y como se lo has comprado a ellos.

No se aplica en actividades de servicios, comercio mayorista y actividades industriales.

El recargo de equivalencia sirve para que los minoristas no tengan que presentar declaraciones de IVA a Hacienda, porque va a pagar el IVA directamente a sus proveedores a añadirle un % como recargo en la factura, que tiene que quedar claramente diferenciado del porcentaje del IVA.

Te vas a ahorrar estar devolviéndole trimestralmente el IVA a Hacienda, por lo que la contabilidad va a ser mucho más sencilla. Eso sí, no te vas a poder deducir el IVA de tus compras.

Los tipos de recargo de equivalencia que se aplican actualmente son:

  • IVA general al 21 % – recargo de equivalencia de un 5,2%
  • IVA reducido al 10% – recargo de equivalencia de un 1,4%
  • IVA superreducido a un 4% – recargo de equivalencia de un 0,5%

 

Si no quieres tributar con recargo de equivalencia, obligatorio para autónomos minoristas, tendrás que gestionar tu tienda online como una sociedad mercantil, no como un autónomo. Pero esta opción te convendría a partir de que factures 40.000 € al año.

Si el proveedor es de fuera de España pero de la UE, te va a emitir una factura sin IVA y sin recargo de equivalencia porque no son los responsables de ingresarlo en Hacienda. Vas a ser tú el que tendrá que pagar a Hacienda ese IVA y ese recargo de equivalencia.

Si el proveedor es de fuera de la UE, el sistema sería el mismo, con la diferencia que el IVA y el recargo de equivalencia tendrás que pagarlo en aduanas cuando recibas la mercancía. Allí es donde vas a informar que eres minorista, para que te apliquen el recargo de equivalencia.

Tienes que tenerlo en cuanto al ponerle precio al producto.

 

IRPF

Y no nos podemos olvidar del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que es el que grava los ingresos que obtienes durante el año. Cada trimestre tendrás que ingresar anticipos a Hacienda mediante el modelo 130, dependiendo del nivel de facturación que hayas tenido en ese periodo.

Y ahora estarás esperando el pero, ¿verdad? Pues haces bien, porque en el caso que factures a profesionales o a empresas tienes que aplicar la retención de IRPF en la factura, y será el cliente quien luego tendrá que ingresar la retención en Hacienda mediante el modelo 111.

Por tanto es conveniente que una vez que termine el año pidas los certificados de retenciones y compruebes que es todo correcto.

La retención que tendrás que aplicar actualmente es del 15% (7% en caso de autónomos nuevos y durante los dos primeros años).

Pero ojo, el IRPF no se suma como el IVA, sino que se resta del importe bruto de la factura. Te pongo un ejemplo:

  • Importe del servicio – 100 €
  • IVA 21% – 21 €
  • IRPF 15 % – 15 €

Importe a comprar al cliente: 100 + 21 -15 = 106 €

Tú igualmente vas a tener que ingresar los 21 € de IVA en Hacienda llegado el momento.

Si las retenciones han sido más altas, cuando tengas que hacer la declaración de la renta (modelo 100) Hacienda te devolverá el exceso pagado, en caso contrario tendrás que pagar.

Si más del 70 % de tus facturas llevan retenciones, no tienes que presentar la declaración trimestral del IRPF (modelo 130).

Y estos son los aspectos fiscales de tu negocio online. Ahora mismo tendrás la cabeza dando vueltas, pero es más fácil de lo que parece.

Además, Quaderno te facilita esta tarea, también en relación al IRPF, por lo que siempre llevarás la contabilidad al día, y lo más importante, sin quebraderos de cabeza.

 

la fiscalidad de un negocio online

 

¿Conocías estas obligaciones fiscales que debe cumplir tu negocio online?

Si tienes alguna duda te espero en los comentarios para resolverla 😉

Recuerda compartir este post en tus redes sociales, estarás ayudando a tus compis emprendedores online 😉

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